Quiero que lo sepas, no te amo en pasado, no te amo en presente, ni te amo en futuro, es un amor sin tiempo, tampoco tiene distancias, es simplemente amor puro, cargado de ilusiones, lleno de promesas que no deben cumplirse porque ya se cumplieron todas al conocerte.
Te amo, como dos palabras que forman una sonrisa en tus labios, como dos cielos llenos de colores reflejados en tus ojos, como dos palabras infinitas que no deben dejar de sentirse.
Amarte en realidad es un premio, desconozco si te merezco, al menos lucho por merecerte, pero es un premio, es un regalo que cualquier persona debería recibir, pero que sólo tengo yo.
Por dejarme amarte te doy las gracias y te ofrezco mil años de amor que condenso en este beso que te entrego desde el fondo de mi mismo
Sé que no dejo de mirarte, que incluso me excedo en mirarte. Pero tu sabes que te amo, que todo es admiración, y que a la vez te miro para darte gracias.
Te miro con incredulidad porque a veces pienso que no te merezco, pero sabes que lucho cada día por conseguirlo.
Te amo, y al mirarte el amor aumenta, te quiero, y no puedo dejar de mirarte.
Si me algún día me prohíbes mirarte firmarás mi tristeza, porque mirarte es mi sueño y incluso mirarte es mi religión.
Mirarte, ¿cómo no mirarte?, si poder mirarte es un sueño cumplido, si mirarte es agradecerte, si mirarte es seguir soñando.
Te miro, y con esto sabrás que cuando te miro te digo que te amo con la mirada, te digo gracias por corresponderme y me despido hasta la nueva mirada ... que no tardará más de un segundo.
Te miro y jamás dejaré de mirarte mientras viva.



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